Rescatado de un antiguo post de Facebook....
Quién pudiera nacer en una tumba, con tus seres queridos sacándote de la tierra. Notar como tu cuerpo mejora día a día, recuperando sus fuerzas y volviéndose más joven.
Ir sacando a otros de la tierra, que permanecerán contigo un trecho del camino y a los que no echarás de menos cuando no estén, porque por entonces ni siquiera los habrás conocido.
Descubrir que el amor se hace más intenso día a día, y terminar enamorándote, con esas mariposas danzando en la tripa, de quien ha compartido contigo gran parte de tu vida.
Terminar todas tus relaciones con un primer beso.
Conocer las respuestas, e irlas olvidando junto a las preguntas.
Ir recuperando la ilusión, teniendo cada vez menos preocupaciones y obligaciones. Reencontrar el placer de jugar, y de pasar una tarde en un parque con los amigos construyendo un castillo que defender de las garras de un malvado dragón.
Volver al colegio para desaprender la complejidad y amargura del mundo y recuperar la inocencia de una mente infantil.
Ir dejando de comer, poco a poco, los alimentos adulterados por la hipocresía y la avaricia, para reencontrarte con los pechos cálidos de una madre.
Y finalmente, ver cómo todos sonríen con alegría a tu alrededor mientras inicias tu viaje final hacia el útero, regresando a la extraordinaria sensación de flotar en el interior de un cuerpo acogedor y amante, donde nada más existe, haciéndote cada vez más pequeño hasta, finalmente...
...ser desempezado.
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